Bettina Forster, una aventurera de la comunicación
- Bettina Forster

- 7 ago 2021
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“Uno se va armando como un personaje”
Publicado el octubre 9, 2017 por aalguienleimporta
Por: Martín Arce
En un mano a mano, charlamos con la multifacética Bettina Forster. Fue patinadora artística federada durante 17 años. Estudió danza, teatro, guión y producción audiovisual. Se recibió de Periodista, cumplió 20 años de trayectoria y actualmente trabaja en diferentes medios. Desde 2004 es Corresponsal de TV12 Misiones en Buenos Aires, Cronista en Noticiero 12, Productora Periodística en Multimedios Tandil Sports para el cual redacta habitualmente y cubrió los Juegos Olímpicos de Río 2016. Además, hace 3 años, realiza la difusión del receptor punta cordobés, Javier Filardi, capitán de UPCN San Juan Vóley. Dirige varios emprendimientos digitales, sigue perfeccionándose, anhela trabajar en un medio importante de Buenos Aires y es una mujer que cuenta lo que piensa.
Martín Arce (MA): – ¿Quién inculcó el deporte en tu vida?
Bettina Forster (BF): – En mi casa siempre se respiró deporte. Mi viejo jugó toda la vida al básquet. Fue un jugador muy importante de Misiones y llegó a ser un referente en su época. Fue capitán de su equipo, se destacó en su puesto y en la provincia. Por otro lado, mi hermano jugó siempre al fútbol desde las inferiores en Guaraní Antonio Franco hasta que debutó en primera división allá y fue campeón con el club.
Mi viejo es hincha de Racing, así que la Academia siempre estuvo muy presente. Cuando era chica hacía muchísimas cosas, varios deportes hasta que tuve que elegir, porque no me podían llevar a todos lados. Eran diferentes clubes, diferentes horarios y en ese momento elegí quedarme con el patinaje artístico. Un deporte completo. Combinaba la danza que yo hacía en paralelo, la técnica del patín, la adrenalina en la velocidad, te hacía pensar al ser una disciplina individual. Aunque, también me inculcaron hacer un deporte de equipo con ese compañerismo que se da a la hora de formar parte de un grupo. A mí el deporte me formó como persona y el patín me lo tomé enserio. Hice escuelita desde los 4 años, a los 9 empecé a competir en alto rendimiento y así hasta que me retiré. Paralelamente jugaba de atacante en un equipo de pelota al cesto y representaba a mi colegio en los intercolegiales.
MA: – ¿Cómo fue que te decidiste por los medios después de retirarte del patinaje y no seguir cómo entrenadora?
BF: – Lo del periodismo comenzó por seguir la carrera de un deportista. Era un jugador de fútbol que me sorprendió cuando debutó en primera división. Marcó un hito de alguna manera. Los jugadores de fútbol en su mayoría vienen de un nivel social medio-bajo. No todos, pero el caso de este pibe era diferente. No hizo divisiones inferiores, venía de un poder adquisitivo alto y de un inter-country donde lo descubrió Marito Zanabria.
MA: – ¿Te acordás quién es?
BF: – Si, obvio. Es Diego Fernando Latorre. Sorprendió en su debut y también por el gol que había hecho para el descuento del partido, de cabeza. A partir de ahí seguí toda su carrera. Un día, estando de vacaciones en Mar del Plata con mi familia, me acerqué al hotel donde Boca se hospedaba durante la pretemporada (1997). Era chica, me fui de caradura con un grabador porque quería hacerle una nota. Nunca me hice pasar por fanática, siempre fui como periodista. Si bien yo ya estaba trabajando en Posadas conduciendo un programa de televisión, pero tenía esa impronta de ir al frente, así fue como accedí a él y pude entrevistarlo en Torre de Manantiales. Ese día no me saqué foto con ningún jugador de “cholula”, yo fui exclusivamente para otra cosa ya tenía la disciplina de la seriedad periodística. Mi vínculo con Latorre fue de mucho profesionalismo. Siempre me trató bárbaro, con mucho respecto y sigue siendo así cada vez que lo cruzo.
MA: – ¿Tu inicio fue por esta primera nota a Latorre?
BF: -No. Yo comencé a trabajar como cronista en un programa que se llama “De La Tribuna” en TV 12 Misiones. Luego me tocó conducir “De Arco a Arco”, un programa de fútbol en el cable, paralelamente hacía un programa de deportes en radio los domingos y al año siguiente, me llamaron para conducir “Solo Por Deporte”, también en TV12 Misiones, el canal donde estoy actualmente como Corresponsal en Buenos Aires.
Pero, lo cierto es que, la decisión de estudiar periodismo, fue porque quería entrevistar a Diego Latorre. Ese jugador al que seguía por la televisión.
MA: – Hablando más desde tu metodología de trabajo, ¿cómo estableces el vínculo para poder conseguir una entrevista?
BF: – Cuando era más chica era muy caradura. Hoy no tanto, me controlo un poco más. Pero al comienzo no tenía mucha idea de lo que era el periodismo. Para mí era arriesgarse, buscar la noticia y la oportunidad. Hoy también existe eso. Aunque la forma en que se trabaja ha cambiado. Con las redes sociales y las posibilidades de tener a un entrevistado mediante un WhatsApp u otras aplicaciones ha hecho en mi opinión, que se pierda un poco la adrenalina de poder conseguir la entrevista. Ser profesional, no tiene mucho que ver, solamente, con un título. La universidad o la tecnicatura en periodismo deportivo, te da una formación y herramientas para desarrollar la profesión. Después a la hora de salir afuera, la práctica suma muchísimo más. La impronta que vos le pongas, la actitud que tengas, la inquietud, la curiosidad, preguntar todo, hasta lo más tonto, porque quizás hasta esto último termina siendo importante.
MA: – ¿Cómo fue tu crecimiento profesional?
BF: -Nada fácil. Uno no se imagina a donde puede llegar. Creo que no hay un techo en ninguna profesión. Si confias en quien sos, en tu capacidad y cualidades, tarde o temprano, las cosas llegan. Claro que uno siempre depende de que haya alguien, a lo largo del camino, que crea en vos y decida darte una oportunidad. Muchas veces (y hablo de mi en este caso) uno busca la oportunidad, golpea puertas, llama por teléfono, entrega curriculums y terminas desconfiando, no creyendo en la gente. En estos años me ha pasado de todo. Me han prometido cosas, me han felicitado por mi trabajo, me han ofrecido espacios sin querer pagar por mi labor, pero ninguna de todas esas personas levantó el teléfono para ofrecerme, una sola oportunidad, de mostrar mi desempeño.
MA- ¿Cómo son los periodistas o el periodismo en los distintos deportes?
BF: – Los ámbitos de los deportes son muy diferentes. Por ejemplo, el automovilismo y el vóley están vinculados estrechamente a la familia, donde están presentes mirando un partido o siendo parte de un equipo de competición. Se vive de esa manera y así en muchos deportes. Hay otros en lo que eso no sucede tanto. En cuanto al periodismo en sí, hay competencia siempre, por más que te lleves bien con los colegas. En lo personal trato de no llevarme mal con nadie porque no se con quien me puede tocar trabajar el día de mañana. Y tener respeto siempre por todos.
MA: -¿Siempre el periodismo deportivo tuvo esto de ser más hincha que analista?
BF: – Siempre hubo, por lo menos te hablo desde mi experiencia. A lo mejor viene otro colega te dice algo diferente. Y te digo desde la experiencia de ser del interior, donde el deporte se vive de una manera diferente a Capital Federal. Pero también es cierto, que la pasión es imposible (y esto es netamente personal) que un periodista por más criterioso que sea, que haga bien su trabajo, que intente ser objetivo, porque hay un límite muy chico con la subjetividad, se quite esa pasión con la que creció. En el fondo, todos somos hinchas de algún equipo, ya sea por tu abuelo, un hermano, etc. Todos tenemos pasión por una camiseta. Es un hilo muy delgado separar eso a la hora de trabajar. De eso se trata el profesionalismo también. Como la admiración por ciertos deportistas. Para mí una cosa es la admiración y otra el fanatismo.
MA: – ¿Cómo podrías diferenciar el fanatismo de la admiración, siendo que mucha gente confunde los términos?
BF: – Vos podes admirar a muchos deportistas por su trayectoria, por cómo juegan, por su desenvolvimiento personal, sus actitudes…Ser profesional implica tener una conducta y podes admirar todas esas cualidades y condiciones. Después está el fanatismo, te pone en un lado muy oscuro, te lleva a un límite donde no medís las consecuencias muchas veces. Hay cierto grado de obsecuencia muchas veces, cree en lo que dice, muchos de los seguidores son iguales a él y eso le impide ver más allá de su fanatismo. En cambio la admiración tiene esos límites, desde tener un poster o un fondo de pantalla en tus dispositivos, aplaudir pero también entender que ese deportista puede perder y al fanático le cuesta más entender eso.
MA: – ¿Cómo haces vos para mantener la cabeza fría cuando algunos le dicen a un jugador pecho frío por ejemplo?
BF: – Las redes sociales son muy crudas y el twitter es como la cloaca de la gente, donde todos hacen catarsis. En mi caso las opiniones personales me las guardo para mí, dentro de mi casa y mis amigos. Porque cuando opinas algo, para quien lo lee, lo dice la periodista y hay que tener mucho cuidado con eso. Decirle “pecho frío” a Messi yendo al ejemplo, me parece una falta de respeto, al jugador, a su trabajo, su esfuerzo y su carrera. Porque por algo él está dentro de la cancha y yo estoy sentada en el living. Él es lo que es porque tiene talento, que no lo tengo yo ni quienes lo que lo critican.
Me parece que no hay necesidad de tanta crítica, porque cada uno de esos jugadores tiene una carrera construida. Por mi forma de ser, es difícil que diga que un jugador jugó mal, porque no soy esa persona y no estoy en su estado anímico. Porque enfrente hay un rival que quizás tuvo un mejor día; y en el caso de un entrenador planificó un partido y se encontró con otro. Hay muchos factores que influyen en un partido. Las circunstancias que se presentan hace que muchas veces todo se modifique.
MA: – De los colegas con los que convivís ¿Quiénes fueron tus referentes?
BF: – Yo admiré a muchos periodistas, algunos que ya no están como José María Muñoz (relator de futbol), Julio Ricardo, pero fundamentalmente Enrique Macaya Márquez que para mí es una enciclopedia en el fútbol. Una persona que sabe muchísimo. De los más actuales, que tienen algo de su escuela, me gustan Fernando Pacini y Juan Pablo Varsky. También me gustaba Víctor Hugo Morales, en Competencia, sin poner las cuestiones políticas en el medio. Gonzalo Bonadeo, Walter Safarian y Guillermo Salatino son algunos de mis referentes, tanto en lo personal como en lo profesional. Germán Paoloski, es otro de los que admiro. Ha crecido mucho y pasó por muchas facetas en la profesión y le ha ido muy bien. Pero no tengo un referente máximo. Sin embargo, no tengo un modelo a seguir. Salata (Salatino) es una persona que quiero y admiro, tiene 40 años de periodismo y es muy difícil que pueda aprender lo que sabe él. Una vida necesito. Si trato de ver cómo trabaja y eso me educa en lo profesional. Sin olvidarme de Jorge Balanda y Carlos Lucero en Misiones, a quienes les debo mi incursión en el periodismo deportivo y todo lo que vino después en mi carrera. Les estoy sumamente agradecida.
MA: – ¿Tenés algún objetivo a futuro?
BF: – No. No soy de plantearme objetivos. Vivo el día a día. Hoy gracias a dios vivo de la profesión. Desde el 2004 que estoy como Corresponsal en Buenos Aires, de trabajar para Tandil una ciudad que me abrió las puertas y me dio un espacio, Córdoba lo mismo y yo soy muy agradecida de las oportunidades.
MA: – ¿Quién es Bettina Forster?
BF: – Soy una chica del interior, nieta de inmigrantes, con una familia muy arraigada al deporte, amante de las expresiones artísticas, me gusta actuar mi propia vida. Me considero una actriz urbana, depende el día. El periodismo te permite conocer gente de muchos ámbitos y uno se va armando como un personaje. Soy simple, transparente, sencilla, amante del deporte, del arte, disfruto el cine, mi familia cuando puedo, mis amigos. Soy incondicional con mis afectos y trato de no ser tan desconfiada. Soy muy selectiva y tengo una cuota de individualismo en algunos momentos, que no llega al egoísmo, más que nada por el deporte individual que practiqué, pero me gusta compartir mucho, socializar. Soy compañera con mis colegas, me entrego al laburo y las personas, hasta que me fallan. Si eso sucede pongo una pared. Soy muy terminante. No tengo matices.

Bettina Forster trabajando para TV 12 Misiones en el stand del INYM en La Rural (Buenos Aires)

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